Desde hoy lunes 24 de agosto hasta el 5 de setiembre, el Perú participará en la 104.ª Reunión de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), que se desarrollará en Lisboa, Portugal, con una delegación encabezada por el Ministerio de la Producción (PRODUCE), que representará y defenderá la posición nacional en uno de los principales espacios internacionales para la conservación y ordenación de los recursos transzonales y altamente migratorios, principalmente túnidos y especies afines en el Océano Pacífico Oriental.
La pesquería del Atún para el país es de alta trascendencia y su desarrollo requiere entre varias acciones, el reconocimiento de la capacidad acarreo pendiente de asignar por la CIAT, que asciende a 5,851 m3, que por falta de consenso no ha sido otorgada hasta la fecha.
Asimismo, las nuevas medidas previstas para el fortalecimiento de la industria pesquera del recurso atún requieren un nivel de coordinación con las autoridades de la CIAT para su implementación, toda vez que la posibilidad de préstamos de capacidad de acarreo debe ser puestos en conocimiento de dicho organismo internacional, para su adecuado registro, coordinaciones y trámites a implementar, en las mismas condiciones que los países miembros de la CIAT.
El desafío mayor del Perú es ser competitivo y desarrollar una flota destinada exclusivamente a la captura de atún, a fin de lograr un abastecimiento permanente a las plantas de procesamiento para atender el mercado local e internacional. Esto genera puestos de trabajo y divisas para el país; en contraposición a las actuales condiciones, donde la industria conservera nacional prefiere maquilar en conservas o comprar atún de otros países.
La delegación peruana contará con el respaldo técnico-científico del Instituto del Mar del Perú (IMARPE), organismo técnico especializado adscrito a PRODUCE, para sustentar la posición del país en la discusión de medidas sobre la conservación, ordenación y aprovechamiento sostenible de los recursos transzonales y altamente migratorios.
Como miembro de la CIAT y Parte de la Convención de Antigua, el Perú participa directamente en las decisiones sobre temas estratégicos como el monitoreo de los recursos y las actividades pesqueras, la capacidad de las flotas, el cumplimiento de las medidas de conservación, la investigación científica y la protección de los ecosistemas.
Participar activamente en la reunión anual de la CIAT es de vital importancia estratégica, económica y científica para los países miembros, especialmente para los estados ribereños del Pacífico Oriental como el Perú, porque las decisiones tomadas allí impactan directamente en la actividad pesquera e industrias locales.
Lo que está en juego para el Perú
La CIAT es la organización regional responsable de la conservación y administración de los atunes, especies afines, especies asociadas y sus ecosistemas en el Océano Pacífico Oriental. Sus decisiones comprenden aspectos fundamentales como las medidas de conservación, la investigación científica, el seguimiento y control de las actividades pesqueras y la protección de especies no objetivo.
Por ello, la participación activa del Perú resulta estratégica. Las decisiones que se adopten en este espacio pueden incidir directamente en las condiciones bajo las cuales se desarrollan las actividades pesqueras y en las medidas necesarias para garantizar la sostenibilidad de los recursos.
La posición peruana buscará contribuir a la adopción de medidas equilibradas y basadas en evidencia científica, que permitan proteger los recursos y, al mismo tiempo, promover su aprovechamiento sostenible y responsable, considerando la importancia de la actividad pesquera para el desarrollo económico y productivo del país.
Asimismo, la participación en la CIAT permite fortalecer la cooperación internacional, intercambiar información científica y técnica y construir respuestas regionales frente a desafíos como la variabilidad climática, la presión sobre las poblaciones pesqueras, la pesca ilegal y la necesidad de fortalecer los sistemas de monitoreo, control y cumplimiento.
Con su participación en Lisboa, el Perú reafirma su compromiso con una gobernanza pesquera responsable y basada en la ciencia, defiéndela competitividad y los puestos de trabajo que dependen de la pesquería de recursos transzonales y altamente migratorios; y, fortalece su voz ejerciendo soberanía e influencia política directa en la adopción de medidas internacionales, garantizando que el futuro de las especies asociadas responda equitativamente a los intereses nacionales.